Consejeros regionales visitaron emprendimientos en Quebrada de Cárcamo y Tunga Sur para conocer en terreno los avances de iniciativas apoyadas por el Gobierno Regional y ejecutadas junto a la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, enfocadas en innovación, eficiencia hídrica y adaptación al cambio climático.

Conocer los resultados en terreno, escuchar a los propios agricultores y verificar cómo los recursos públicos se traducen en oportunidades concretas para las comunidades rurales. Ese fue el objetivo de la visita realizada por integrantes del Consejo Regional de Coquimbo a distintas experiencias productivas desarrolladas en la provincia del Choapa, en el marco del programa Choapa AgroResiliente.
La jornada contempló visitas a dos emprendimientos en la comuna de Illapel: el proyecto de hidroponía impulsado por la agrupación Kawin Verde, en Quebrada de Cárcamo, y la experiencia de biofertilizantes liderada por César Barraza en Tunga Sur. Ambas iniciativas forman parte de un trabajo orientado a fortalecer la agricultura familiar campesina mediante transferencia tecnológica, capacitación y herramientas para enfrentar la sequía y el cambio climático.
El programa, financiado por el Gobierno Regional a través del Fondo para la Innovación y la Competitividad (FIC), busca fortalecer la resiliencia y competitividad de pequeños agricultores del Valle del Choapa a través de tecnologías aplicadas, eficiencia hídrica, energías renovables y estrategias de comercialización.
Durante el recorrido, los consejeros regionales compartieron con agricultores, quienes destacaron el impacto que ha tenido el acompañamiento técnico y humano en sus procesos productivos.
“Me ayudó harto todo lo que escuché de los profesionales. Están muy dedicados a ayudarnos a todos los agricultores de la zona. Me voy satisfecho de todo lo que escuché”, señaló Gregorio Collado, agricultor del sector de Matancilla.
Una de las experiencias visitadas fue Kawin Verde, agrupación encabezada por Miriam Cortés, quienes trabajan con sistemas hidropónicos para optimizar el uso del agua en un contexto de escasez hídrica.
“Ha sido una experiencia muy satisfactoria. Surgió por la escasez de agua que tenemos en el lugar. Mucha gente piensa que la hidroponía consume demasiada agua, pero no es así. Podemos reutilizarla hasta tres veces aplicando nutrientes a las plantas”, explicó la dirigenta.
Cortés agregó que el proyecto también ha tenido un impacto personal y comunitario. “Para mí ha sido una motivación, una razón para levantarme todos los días. Queremos ampliarnos y abrirnos a la comunidad para que más personas puedan aprender esta forma más limpia y simple de producir alimentos”, comentó.
Experiencia con biofertilizantes
En Tunga Sur, el agricultor César Barraza relató cómo la incorporación de nuevas tecnologías y conocimientos técnicos ha permitido proyectar una agricultura más sustentable y atractiva para nuevas generaciones.
“Acá siempre se ha sembrado papa, poroto y zapallo, pero hoy están llegando nuevas tecnologías y eso nos ayuda a mejorar. Queremos que la gente que está regresando a nuestros sectores pueda seguir emprendiendo en sus lugares”, indicó.
Sobre el trabajo desarrollado, explicó que “hemos tenido apoyo de profesionales, ingenieros agrícolas y capacitaciones no solo en agricultura tradicional, sino también en hidroponía y nuevas formas de enfrentar la sequía”.
El consejero regional Ángel González destacó la importancia de recorrer el territorio y dialogar directamente con los beneficiarios del programa.
“Es muy importante escuchar a los agricultores de las cuatro comunas de la provincia. Están bastante contentos, pero además nosotros aprovechamos de levantar dudas y propuestas para fortalecer este proceso, que es clave para potenciar una agricultura más sustentable en Choapa”, señaló.
La autoridad añadió que más del 60% de las personas beneficiadas corresponden a mujeres, relevando también el enfoque de género presente en la iniciativa.
Por su parte, el consejero Denis Cortés valoró positivamente los resultados observados durante la visita.
“Nos llevamos una grata sorpresa porque vemos que la universidad hizo un buen trabajo. Los testimonios muestran cómo las personas han crecido en conocimientos y en sus iniciativas productivas. Creemos que hay que seguir apoyando este proyecto en una segunda etapa”, sostuvo.
Desde la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, la directora estratégica del Núcleo de Biotecnología Curauma, Elba Vivanco, explicó que el programa apunta a entregar herramientas concretas para enfrentar la crisis climática y mejorar la competitividad de pequeños productores.
“Choapa AgroResiliente buscó apoyar a pequeños agricultores para que puedan enfrentar los desafíos económicos y climáticos, entregándoles herramientas para ser más eficientes en recursos hídricos, energía y comercialización”, indicó.
Además, adelantó que la iniciativa continuará con una nueva etapa orientada a profundizar el trabajo asociativo y la creación de valor en el territorio.
El programa contempla transferencia tecnológica, capacitaciones especializadas y modelos productivos sostenibles para pequeños agricultores del Valle del Choapa. Entre sus objetivos se encuentra fortalecer capacidades técnicas, mejorar la eficiencia hídrica y energética, promover productos con identidad territorial y facilitar el acceso a nuevos mercados.
